Cambiando a temas más amables jejeje, extraordinaria la foto que has sacado, en la que se puede apreciar claramente las diferencias entre el ciclismo de antes y el de ahora. Míticas esas ridículas gorras que llevaban, que ahora con la obligatoriedad del casco están completamente en desuso. Y me acuerdo perfectamente de Zor, además de como dice el maillot también hacían bolígrafos, máquinas de afeitar desechables, etc, es decir, competencia pura y dura de Bic, vaya.

Con las inoportunas caídas de cartel de Rodríguez y Band Of Horses y la sombra de Nick Cave alargándose por todo el recinto, el resto de los frentes se los repartieron el sábado Wu Tang Clan, Los Planetas y My Bloody Valentine. Los primeros, toda una institución del hip hop estadounidense, pusieron patas arriba el escenario Primavera y se reivindicaron como imparable apisonadora de rap inflamado disparando versos con metralla y sampleando el Come Together de los Beatles, mientras que los granadinos se enfrentaron cara a cara con su pasado para vérselas con Una semana en el motor de un autobús quince aos después de su edición. De Segundo Premio a La Copa de Europa del tirón y sin bises había prisa por llegar a My Bloody Valentine en un ejercicio de nostalgia que empezaron con cierta desgana pero no que hizo más que crecer entre capas de distorsión, sacudidas rítmicas y picos de intensidad como Ciencia Ficción..

En realidad, mis ídolos son otros, por lo general gente que no sale en las revistas voluntariamente. Eso sí, hay personajes que me divierten mucho y cuyo estilo admiro, como es el caso de Laura Ponte y Kate Moss. Ellas tan lo que me da la real gana y sigo estilosa y estupenda.

Rudolf era sin duda culpable a los ojos de las autoridades y la opinión pública desde el mismo momento en que fue detenido, pero el sistema y la imagen del país baluarte de las libertades y la democracia necesitaba demostrar que todo individuo tiene derecho a una defensa. Donovan, con el currículum aadido de haber estado en los Juicios de Nuremberg, no pudo rechazar la propuesta, aún sabiendo que en pocas horas ello le convertiría en el hombre más impopular de la nación. A partir de esos momentos, los rostros de vecinos y desconocidos se volverían muy poco amables hacia él, también algún policía le echaría bronca e incluso algunos conciudadanos se atreverían, con nocturnidad y alevosía, a llegar más lejos disparando contra su casa.

Tal vez por ello Platón, que considera en el Fedro que el orador es un médico de las almas, tiene una diferente consideración de la salud, no acepta el planteamiento de Gorgias y emprende el sinuoso camino del discurso verdadero. Y, más aún, Aristóteles. Brota otra verosimilitud, no ya simplemente la de las creencias u opiniones, sino la de la búsqueda de lo más justo, aceptable y argumentable posible.