Hace cosa de un mes, un equipo de zoólogos de la Universidad de Oxford publicaba un estudio destinado a especular sobre cuál podría ser el retrato biológico de un alienígena. Como ya he contado aquí, los científicos no suelen arriesgarse a lanzar divagaciones de este tipo, y cuando lo hacen es en tiempo de extraescolares, después de quitarse la bata. Las revistas científicas tampoco son el lugar donde ponerse a inventar ciencia ficción..

Categorias Cine, Cine colombiano, Crítica, Documental, Experimental Etiquetas eborn, epifanía, híbrido, muerte, ruiznavia, vida Publicado el 9 Sep 20179 Sep 2017Dos o tres cosas que sé de cineCulturaAutor fgonzalezseAmazona: travesías alrededor de una vida a contra corrienteVarios viajes cruzan Amazona. En primer lugar, el incesante periplo de Valeria, que continúa todavía hoy en el Amazonas; en segundo, el de una hija que intenta seguir los pasos de una madre para así poderla comprender; por último, el de personas que han tratado de vivir bajo sus propios términos,. Ver post completo..

Cuando se conocieron, ella era totalmente ajena al negocio de la música. Pero aprendió muy rápido sigue la fuente ; como mánager lo hizo francamente bien. Es cierto que se granjeó muchas antipatías, pero era por su firmeza y su empeo en que Diego siempre tuviera las mejores condiciones.

And RAINN isn’t alone in its disgust with the video. Numerous fans took to Twitter following the video’s release to express outrage as well. But what’s interesting is that “Animals” is the second single off of the band’s most recent album “V,” which was released at the end of August.

Además, la repatriación de Brantly y Writebol es una oportunidad única que tiene la comunidad científica estadounidense de estudiar el ébola, un virus tan peligroso como desconocido que, de momento, se encuentra confinado al continente africano. Hace poco leí una entrevista a una mujer que, trabajando en similares condiciones, se infectó, posiblemente durante momentos críticos de tratamiento a un paciente con convulsiones, y la mujer olvidó, o no tuvo tiempo, de ponerse los guantes; afortunadamente en su caso, fue de malaria y no ébola. Estas cosas pasan, especialmente allí, dadas las condiciones descritas.

Lo visité cuando allí se instalaron temporalmente Margarita Revilla y mi admirada Chus Esquerra, joyera de pro. Por entonces pagaban 480.000 mensuales por un apartamento no demasiado grande. Pero en el mejor sitio de Manhattan, igual que estas 128 habitaciones rozando el océano Atlántico.